El liderazgo es esencial para la motivación de nuestro equipo y para ganar confianza y autoridad entre nuestros colegas. Sin embargo, un error que cometemos con frecuencia es pensar que nuestro equipo está formado solo por las personas que dependen de nosotros en el organigrama.

 

No es así. Al pensar en liderazgo debemos hacerlo de forma integral.

 

Sigue leyendo y descubre a quiénes tienes que tener en cuenta para desarrollar tus habilidades como líder.

 

Lidera a TODO tu equipo

 

Tu equipo está formado por varios participantes:

 

Primero estás tú y tus propios intereses, tanto personales como profesionales. Tienes que comenzar liderándote a ti mismo.

 

Segundo están las personas que dependen de ti, cada uno de ellos también tiene sus motivaciones y aspiraciones internas. A todos nos cuesta automotivarnos, y si tú eres el líder necesitas estar ahí con palabras y actitudes de aliento.

 

Luego están tus jefes, el hecho de que tengan más sueldo y más cargo no significa que no tengan sus dudas, sus preocupaciones y sus presiones. Verlos de esta forma te ayudará a entender que ellos también necesitan ser liderados.

 

Por último, también dependerás de tus pares y de equipos de otras áreas para alcanzar un objetivo en común. Aquí pueden surgir actitudes competitivas y de mérito personal. Por eso ser cooperativo y reconocer el trabajo de otros suelen ser buenas estrategias para alcanzar una misma meta.

 

Por tanto, como líder que se prepara todos los días para dar un salto en su carrera, busca brillar en todas las direcciones. Tienes que lograr representar los intereses de la compañía sin descuidar tus propios intereses y ambiciones, y los de tus dependientes.

 

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Consejos para un liderazgo efectivo

 

Hay miles de tips para convertirse en un gran líder. Sin embargo, la solución no está en grandes libros. La clave para un liderazgo efectivo es más sencilla de lo que creemos porque se basa en capacidades de la vida cotidiana:

 

1. Involúcrate

Escucha de forma activa e involúcrate de forma genuina con los demás. ¿Sabes qué es lo que hacen fuera de la empresa? ¿Conoces su realidad familiar?

 

2. Da un paso más para aportar valor

Un líder se anima a tomar más responsabilidades, a ayudar y a solucionar problemas desde su conocimiento y capacidades.

 

3. Conócete y conoce a los demás

Explora tus sentimientos, a qué le temes, qué te causa ansiedad o miedo. Y conoce las mismas emociones en las personas de tu equipo para saber cómo tratarlas.

 

4. Adáptate

Ya lo sabes, el cambio es la única constante. Mantente abierto tanto a las distintas posibilidades y trata de no emitir juicio ante nada que te suceda.

 

5. Conoce tus límites

Tienes que saber cuál es la línea que estás dispuesto a cruzar y cuál no y decidirlo de forma consciente. Tu poder de liderazgo está en tu capacidad de decir “sí” o “no”.

 

Un líder auténtico

 

Recuerda que el miedo, el poder, las presiones, todo cae por su propio peso tarde o temprano. Siempre en la medida de lo posible, sé tú mismo. Da siempre lo mejor de ti de forma genuina. La recompensa llegará.

 

Recuerda lo que dijo Walt Disney:

 

“Liderazgo significa que un grupo, grande o pequeño, está dispuesto a confiar la autoridad a una persona que ha demostrado capacidad, sabiduría y competencia.”

 

Ahora te toca a ti

 

¿Te ves como líder? ¿Conoces a las personas con las que trabajas? ¿Sabes cuáles son sus valores? ¿Sus metas? ¿Sus necesidades? ¿Los ayudas de forma desinteresada? ¿Qué piensas sobre tu capacidad de adaptación? ¿Cómo te ven los otros miembros de tu equipo?