Pedir un aumento

Dar feedback de un desempeño crítico

Señalar conductas inapropiadas

Pedir disculpas.

 

Todos estos son ejemplos de conversaciones que son difíciles de tomar, pero necesarias para crear un ambiente de trabajo sano, en paz y, finalmente, funcional. Por lo general las conversaciones difíciles son evitadas o tomadas de manera muy pobre debido a una falta de capacidad para abordarlas, y por ello se genera una falta de confianza tanto de la persona que la toma como de quien la recibe. Aun así, la habilidad para tomar conversaciones difíciles es fundamental para empujar nuestro desarrollo y, por supuesto, mantener un buen ambiente de trabajo.

 

En el libro Difficult Conversations: How to Discuss What Matters Most los autores definen una conversación difícil como “cualquier cosa que se te hace complicado hablar”.  Y para unos ciertas situaciones pueden ser más o menos fáciles que para otros.  Algunas personas encuentran que tomar “accountability” o responsabilidad por las tareas es fácil, mientras otros pueden experimentar un miedo inmenso a sentir culpa, razón por la cual no toman responsabilidad. A unos les importa mucho los sentimientos de sus compañeros, mientras a otros, rara vez les preocupa los sentimientos de los demás. Unos piensan que hablar directo y al punto es la mejor manera de tomar una dura conversación, mientras otros pueden dar vueltas sobre diversos temas antes de entrar en la materia. El punto es que todos tenemos diferentes formas de tomar una conversación y existen también otros que prefieren nunca tomarla.

 

Cada conversación difícil comprende tres elementos: la perspectiva de cada persona sobre los hechos en cuestión, la forma de cómo esta perspectiva hace sentir a la persona y cómo su perspectiva impacta en su identidad.

 

Aquí puedes leer algunas recomendaciones para brindar un feedback correcto.

 

Por lo general nos atoramos en la perspectiva individual sobre los hechos e intentamos convencer al otro de “nuestra verdad”. Nos quedamos en “lo que pasó”, en una discusión que rápidamente puede escalar a un conflicto mayor, intensificando las emociones y mermando la habilidad de confiar en la otra persona.

 

Aprender a navegar entre las corrientes de una conversación difícil es esencial como forma de liderazgo y también necesario para cultivar un ambiente agradable y de cooperación en el trabajo.

 

Comparto 5 errores comunes en una conversación difícil:

Error #1: Entramos en una batalla mental.

Cuando una conversación difícil va mal por lo general es porque hemos entrado en un estado mental de combate y vemos la conversación como una batalla en la que tenemos que ganar. Sal de este juego, piensa en el objetivo final y empieza a buscar soluciones.

Error #2: Sobre-simplificamos el problema.

Piénsalo. Si el problema que tienes al frente fuera fácil lo más seguro es que no tendrías que tomar una conversación ahora. Tómate el tiempo para profundizar más en la causa raíz del problema antes de abordarlo.

Error #3: No respetamos a la otra persona.

No caigas en trivializar el asunto o no tomar en cuenta los sentimientos de la persona sólo porque tú no reaccionarías de esa manera. Siempre intenta respetar a la persona y al problema en cuestión. Lo que para ti puede ser una tontería para el otro puede ser algo mayor.

Error #4: Dejamos que las emociones nos desvíen.

Las emociones como el miedo, la molestia o la frustración pueden fácilmente llevar la conversación por un camino no deseado. Siempre mantente en control de tus emociones y ten claridad sobre lo que quieres obtener de la conversación. No pises el palito.

Error #5: Perdemos de vista el objetivo final.

La clave en cualquier conversación difícil es tener claridad sobre el objetivo. ¿Para qué estás tomando la conversación? ¿Qué objetivo claro y realista esperas alcanzar? Ten en cuenta qué tipo de relación es la que quieres establecer con la persona y piensa en los obstáculos que puedes enfrentar.

 

Evitar tomar conversaciones sobre ciertas cosas que nos molestan tiene un gran impacto en nuestras carreras y pueden frenarnos para alcanzar todo nuestro potencial. Por esta razón, es fundamental desarrollar la habilidad para tomar conversaciones difíciles y lograr una comunicación efectiva.

 

Aprender a ”sentirte cómodo sintiéndote incómodo” es fundamental para desarrollar esta competencia.

 

Tomar conversaciones difíciles no es fácil y no lo será nunca, con la práctica aprenderás a desarrollar esta habilidad y tomarás las conversaciones por tu beneficio, el de la relación y, finalmente, el de tu empresa.