Sí, las mujeres siempre la hemos tenido difícil en los ambientes laborales. Y pese a que hay soluciones superficiales para los problemas de género en la oficina, lo cierto es que muchas actitudes siguen minando y menospreciando las capacidades de las mujeres en los ambientes de trabajo.

 

Y aquí tengo sentimientos encontrados. Por un lado, siento la necesidad de escribir sobre estas situaciones, pero por el otro no dejo de sentir la impotencia de que ya entradas en el siglo XXI aún tengamos que seguir insistiendo sobre estos temas.

 

De todas formas escribo porque generar consciencia es un tema que me ocupa día a día. Por eso hoy te quiero presentar estos términos para denominar las distintas situaciones que vivimos en la actualidad. ¡Y debo decirte que algunos sonarán tan familiares!

 

Mansplaning

[Mezcla de los términos en inglés “man” (hombre) y “explaining” (explicar)]

 

A quién de nosotras no le ha sucedido estar en una reunión y que un hombre tome la voz cantante y comience a explicar, con un tono paternalista, condescendiente y como si supieran más y mejor, algo que nosotras conocemos a la perfección. Eso es mansplaning.

 

Hepeating

[Mezcla de los términos en inglés “he” (él) e “repeating” (repetir)]

 

Estás en una junta y has tenido una muy buena idea. Dudas en decirla pero al final, juntas coraje y lo haces. ¿El resultado? Todos te miran como si fuera la peor idea del mundo.

 

Pero una vez que terminas, uno de tus compañeros retoma la misma idea, la vuelve a explicar y todo el mundo queda asombrado y contento. ¿Pero no era tu idea? Parece que con voz masculina, la idea suena mejor. A esto se lo denomina “hepeating”.

 

Manterrupting

[Mezcla de los términos en inglés “man” (hombre) “interrupting” (interrumpir)]

 

Esto ocurre en todos los ámbitos de la vida y sin importar la formación ni el estatus. Así como lo hace Donald Trump con Teresa May, también lo hacen tus compañeros de trabajo contigo.

 

Pero… ¿qué hacen? Te interrumpen constantemente y siguen ellos con la explicación. ¿Es mala educación? Sí. Pero también es una cuestión de género.

 

Qué puedes hacer para afrontar estos problemas de género

 

Identificar la situación

Es un paso importante saber que lo que está ocurriendo no depende de ti sino de la gente que te rodea. Tu idea no es mala y no te expresas mal. Sólo eres víctima de otro de los tantos problemas de género que suceden en las oficinas. No dejes callar tu voz por esto.

 

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Habla sobre esta situación con tus colegas mujeres

Quizá ellas sufren lo mismo y por miedo no se animan a expresarlo. Si todas actúan de una forma, el cambio será más fácil. Pero también habla sobre esto con tus colegas hombres. Como toda manifestación social, muchos hombres pueden actuar de forma inconsciente. Dales la oportunidad de cambiar.

Ya estarás mejor preparada si sabes quién lo hace sin intención y quién lo hace a propósito y podrás desarrollar estrategias en cada caso.

 

Comienza a poner los límites poco a poco

Trabaja sobre respuestas concisas pero cordiales: “Disculpa, pero sé bien de lo que hablas” o “gracias por la interrupción pero permíteme retomar este tema”. No es fácil y si no puedes con esto tú sola, busca un coach que te ayude. Paso a paso irás tomando acción sobre el tema y ganarás la confianza para poner tus propios límites.

 

En resumen, tus opiniones son importantes. Tu voz es importante para el mundo.  El que aún no sea oída como quisieras no dice nada de ti.  Párate fuerte y hazte oír.