Hoy es tu primer día como jefe de un nuevo equipo de trabajo y, para ser honestos, la incertidumbre te domina.

 

Has hecho un buen trabajo con tu equipo anterior, tienes el apoyo de tus jefes, tus objetivos están bien definidos, pero en tu cabeza resuenan ciertas preguntas: ¿Y si no logro motivarlos? ¿Y si no me aceptan? ¿Y si me critican? ¿Y si no se alinean con los objetivos?

 

Estás nerviosa o nervioso.

 

Es normal. Asumir el liderazgo de un equipo ya organizado y compuesto por distintas personalidades es un reto difícil. Cada persona y por tanto, cada equipo, es distinto.

 

Entonces es necesario que bajes expectativas y actúes con mucha adaptabilidad. Por eso, no dejes nada librado al azar y define una estrategia que incluya lo siguiente:

 

Sé humilde

 

Aunque tengas mucha experiencia, comunica a tu equipo que estás ahí para aprender de ellos. De hecho será así, ellos tienen mucha experiencia en lo que hacen. Te conviene escucharlos y en ciertos casos, dejarte liderar por ellos.

 

Sé gradual y empático

 

No eres el único con incertidumbres. Ellos también las tienen. Tu tarea es acercar esa brecha y para eso, antes de definir acciones, escucha sus problemas e inquietudes tanto dentro como fuera de la empresa. No entres directo a cambiar las cosas y definir qué se hizo mal o bien. Evalúa, mide y dimensiona además las relaciones políticas antes de actuar.

 

Sé sincero

 

Seguramente estás allí para generar un cambio. Pero si es uno de esos cambios que generan resistencia, identifícate con las personas y no tanto con el objetivo. Una buena frase puede ser: “Sé que esto que nos piden es difícil y requerirá mucho más esfuerzo del que ya realizan. Juntos vamos a lograrlo”.

 

Sé parte del equipo

 

¿A quién no le molesta que le digan lo que tiene que hacer? Tú has llegado allí también a fuerza de trabajo duro. Hasta no conocer bien a tu equipo y tener la seguridad de lo que cada uno puede dar, evita sobre exigirlo.

 

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Evita los favoritismos

 

Estoy segura que vas a conectar más con algún miembro del equipo que con otro. Esto generará que confíes más en esa persona porque rinde o te entiende mejor. Esto puede generar conflictos en un equipo. Se consciente de esto, brinda a todos las mismas posibilidades y valora a cada colaborador por sus propias capacidades.

 

Genera confianza

 

Atrás quedó la época en la que el jefe inspiraba miedo. Logra que tu equipo te valore. Trabaja a puertas abiertas, responde las preguntas con fundamentos y que tu colaborador salga de tu oficina sabiendo los porqués tanto de tu “sí” como de tu “no”.

 

Promueve la visibilidad

 

Tú ya has llegado a un puesto de relevancia. Es propio de un buen líder con confianza en sí mismo dar crédito a su equipo por los objetivos logrados y ayudarlo a crecer grupal e individualmente. Generará mucho bienestar en tu equipo y motivará aún más saber que su esfuerzo se ve y es reconocido.

 

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En resumen

 

Confía en tus capacidades para liderar justamente, identifícate con las personas de tu equipo, con sus problemas y con sus insatisfacciones y pronto serás el jefe que ellos esperaban.