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¿Cuál es tu pedido?

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Una de las competencias fundamentales para desarrollarnos en la vida profesional, sea como emprendedores o como ejecutivos de empresas es la comunicación.  ¿Cuántas veces escuchamos que tal o cual persona es un buen comunicador, o en todo caso que le falta desarrollar esa habilidad?  ¿Tal vez nosotros mismos?

 

Uno de los principales elementos de la comunicación se da a través de las conversaciones. Conversaciones que se llevan a cabo con el mercado, haciendo ofertas y aceptando pedidos.  Conversaciones que se dan dentro de la organización para realizar acciones y asegurar así el cumplimiento y en consecuencia el éxito de la misma.  La gestión de una empresa sucede a través de una cadena de conversaciones dentro de la cual existen solicitudes o pedidos, compromisos o promesas, cumplimientos, fechas límites de entrega, etc.

 

Dentro de ello, una de las principales competencias es el arte de hacer pedidos de manera correcta.  Hacer pedidos en nuestras empresas u organizaciones, o incluso en nuestra vida privada no es algo que escuchamos muy a menudo, sin embargo vaya que nos genera problemas en el día a día.

 

 

¿Cuántas veces pasa que pedimos algo y el entregable no satisface las expectativas que tenemos?  ¿Sucede en tu empresa, con tus colaboradores, en tu casa? ¿Te has preguntado cuánto tiene que ver contigo?  Un pedido es el acto por el cual solicitamos que pase algo, que sin nuestro pedido no ocurriría.

 

Desde el punto de vista lingüístico la estructura del pedido es así:

“yo te pido que hagas X en tiempo Y”(*).

 

Personalmente he participado de infinitas reuniones de trabajo donde al parecer se lograron acuerdos, promesas de entregas, sin embargo los pedidos no fueron claros, una silla la ocupó el tradicional “hay que” sin definir quién, o peor aún sin tiempos de entrega determinados.  Cuando haces un pedido es fundamental que sigas esa estructura.  Que tengas claro qué estás pidiendo y para cuándo lo necesitas.

 

Otro elemento fundamental son las condiciones de satisfacción del pedido, es decir, qué necesita exactamente tener lo que estás pidiendo para que así cuando lo recibas satisfaga al 100% tus expectativas.  Los pedidos se basan también sobre el supuesto de la competencia, en otras palabras, que a quien le haces el pedido es competente de realizarlo.  Si le pides a Juan que desarrolle una análisis financiero de la empresa es porque Juan tiene la capacidad y la habilidad para hacerlo.

 

En la vida, nos quejamos muchas veces de esos pedidos que no llegaron como esperábamos.  ¿Cuántas veces vemos jefes que llegan de mal humor a su oficina, piden algo y todos tiemblan de sólo pensar preguntar exactamente qué necesita?  ¿Cuántas horas pierde una organización por no tener las condiciones de satisfacción claramente establecidas? ¿Cuántas horas pierdes tú en tu vida profesional o personal por no hacer tus pedidos de forma clara?

 

Te pongo un ejemplo, si vas a un restaurante claramente no vas a pedir sólo un sándwich, cualquier sándwich. Si lo que esperas es un pan con vegetales en pan integral y además caliente seguramente tengas que hacer el pedido exacto y completo.  Lo mismo pasa en nuestra vida.  ¿Qué tan claro somos con las condiciones de satisfacción que establecemos?

 

Por otro lado, hay también quienes esperan que los demás descubran lo que les inquieta o perturba bajo riesgo de generar un resentimiento inmenso ante una “promesa no cumplida” de un pedido que nunca se atrevieron a hacer.

 

El acto de pedir es muy duro para muchas personas, equivocadamente lo relacionamos con ser vulnerables, con ser incapaces, y es que al final el pedir es también nuestra manera de relacionarnos con el mundo, de realizar cadenas de acción, de permitirle al otro colaborar en mí mundo.

 

No olvides también que eres un ser que realiza y que acepta pedidos.  Es importante tener en cuenta que la responsabilidad está también en quien acepta el pedido.  Si yo acepto el pedido a pesar de no tener claro las directrices, entonces soy co-responsable contigo del resultado.

 

Si revisas a conciencia la manera como haces los pedidos lo que encontrarás seguramente es que a menudo lo que falta en ellos es TIEMPO y CONDICIONES DE SATISFACCION, puesto de otra forma, no dejamos saber qué nos va satisfacer, ni cuándo.  Intenta pensar en la estructura lingüística y asegúrate que la otra parte esté recibiendo de manera clara lo que solicitas.  Sin lugar a dudas te evitarás un mal momento y más importante aún, estarás desarrollando la habilidad de la comunicación efectiva.

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